twitteryoutubeflickrrss

“Si bien es cierto que somos diferentes a los hombres, la igualdad tiene que ver con la no discriminación.”

Isabel Burgos 3 en baja

Con casi 14 años de trayectoria en la empresa, la Coordinadora de Riesgos Isabel Burgos relata su experiencia laboral.

Isabel Burgos es la Coordinadora de Riesgos del Área de Seguridad de la Gerencia de Desarrollo Sostenible.

Está en Minera Alumbrera desde hace casi 14 años y actualmente cursa la carrera terciaria de Tecnicatura Superior en Gastronomía.

“Nací en Salta, en Campamento Vespucio, un lugar donde se hacía explotación de petróleo. Allí pasé mi infancia y gran parte de mi adolescencia”, relata Isabel. Y acerca de su presente, comenta: “Vivo con mis padres y tengo una hija que este año cumple 11 años. Y en mayo cumplo 14 en Minera Alumbrera”.

Acerca de su ingreso a la compañía, cuenta: “En una época en que era chofer de colectivos, conocí a una operadora de Alumbrera. Ella me dijo que manejaba camiones y yo en ese momento no le entendí de qué camiones hablaba. En fin: me preguntó si todavía me interesaba trabajar en la mina, le dije que sí y ella fue quien trajo a la empresa mi currículum y me consiguió una entrevista”.

 

Los inicios

Empecé como operadora de camión, después estuve en las perforadoras y fue estando allí que comencé a estudiar Higiene y Seguridad. Al poco tiempo me surgió la posibilidad de entrar como Asistente de Seguridad del Departamento de Mina, y ahí comencé la licenciatura en Higiene y Seguridad de la Universidad de Morón. Era semipresencial, así que tenía que viajar a Buenos Aires. Después pasé al Concentrador como Asesora de Seguridad. Luego estuve en la primera Gerencia de Infraestructura y Proyectos, volviendo después al Concentrador. De ahí ingresé a la Gerencia de Recursos Humanos y Servicios de Sitio. Ahora estoy en este puesto de Coordinadora de Riesgos dentro de la Gerencia de Desarrollo Sostenible. Estoy contenta, muy feliz”.

 

Otras profesiones

 “Mi primera profesión es enfermera profesional y así trabajé en YPF, en la Planta de Almacenaje en Tucumán. En realidad, yo quería estudiar medicina pero, por la guerrilla en Tucumán, a mis padres les dio miedo que me fuera sola para allá. Así que lo más parecido y cerca de casa era enfermería. Paralelo a este trabajo, yo tenía un local de venta de juegos

–Quiniela, TeleKino– y regalería. Era un buen negocio pero no lo podía controlar porque requería más presencia. Así que lo terminé cerrando. Cuando se privatiza YPF, quedo sin trabajo. Me quería matar por haber cerrado mi negocio, y trabajar como enfermera en ese momento no me agradaba, no había buenas posibilidades ni buenos sueldos. Entonces, como tenía un auto, comencé a utilizarlo para trabajar. Primero entré en el Fondo Nacional de Vivienda –FONAVI– llevando en mi auto a las asistentes sociales por toda la provincia, sin conocerla. Andaba con un mapa. Hoy, puedo decir que conozco más Tucumán que Salta. No pensaba si me gustaba: era una forma de sobrevivir. Pero en un año me quedo sin este trabajo y entonces comienzo a trabajar como taxista. A veces, estaba 16 horas diarias en el auto. La idea era trabajar, aunque era duro. Hice esto tres años y medio”, rememora Isabel.

 

Un aviso

 “Un día salió un aviso en el diario de un curso de capacitación para manejar colectivos urbanos. Era para mujeres. En ese momento era interesante. Me fue fácil aprender. A los dos meses me llamó una empresa de colectivos. Estuve un año y medio manejando, después se generó una unión transitoria de empresas y pasé a ser administrativa de servicios. El problema era que no tenía descanso, trabajaba de lunes a lunes, entre 6 y 10 horas diarias. Un día que iba manejando el colectivo, conocí a esta operadora de Alumbrera que llevó mi currículum a la empresa. Después de tres meses me llamaron cuando ya no lo esperaba”, confiesa.

“Siempre me costó todo a mí, no soy ninguna mente brillante pero soy perseverante, no abandono. La vida no se trata tanto de ser inteligente, sino de tener ganas. Siempre me pudo más tener objetivos. Nunca escatimé en esfuerzos, soy fuerte. A mí siempre me llevan las ganas.”

 

Ser mamá

¿Y qué es ser mamá para esta trabajadora? Emocionada, cuenta: “Creo que ser mamá es el deseo de toda mujer. Gira tu vida, modifica tus esquemas y comenzás a ligar todo lo que hacés para el hijo y por el hijo. Yo me siento totalmente plena como mujer y como madre, me gusta darle todo lo que necesita y lo que no necesita, también. Ella es mi motor y mi norte, voy hacia ella. Ella es parte de mi realización personal”.

 

Oportunidades de crecer

 En lo que hace al significado que para ella tiene trabajar en Minera Alumbrera, expresa: “Hoy, trabajar en Alumbrera significa un antes y un después en mi vida. Aquí hay oportunidades de crecer y desarrollarte”.

Y cuando se le pide un mensaje final, dice: “El Día de la Mujer, más que una celebración, es una conmemoración de la lucha de muchas mujeres que perdieron la vida para que hoy nosotras estemos mejor. Si bien es cierto que somos diferentes a los hombres, la igualdad tiene que ver con la no discriminación, con tener los mismos derechos y oportunidades de desarrollo. Y aunque a veces conteste como feminista, no lo soy”.

 

 

Written by Tomas