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Una flor en el desierto

Los chicos de Pipanaco tienen un lugar donde aprender mejor. Esta comunidad se encuentra a 130 km de Andalgalá, en la provincia de Catamarca.
Vivir en ese paraje casi desértico es una aventura. En la Escuela Anexo San Antonio, donde asisten a clases a alrededor de 12 chicos, las instalaciones del edificio antes eran de barro, palo palopique y techo de paja.

Una Flor en el desiertoOmar Soloaga, maestro de la escuela cuenta que “hay chiquitos que vienen en burro, o caminando con frio o calor, no faltan. Por la precariedad del lugar, cuando corría viento los tenía que mandar a su casa. No se podía escribir, los cuadernos se llenaban de tierra”.
Minera Alumbrera, por medio del programa de desarrollo para las comunidades de Catamarca, aportó un módulo de aula y baño, para que los chicos puedan recibir clases en buenas condiciones.
“Tiene comodidades. Los chicos estaban acostumbrados al piso de tierra y a ir al baño en la letrina”, describe el maestro Soloaga.

En Minera Alumbrera trabajamos estrechamente con las comunidades vecinas con el fin de maximizar los beneficios de nuestras actividades.

Una flor en el desierto
Nos relacionamos en forma abierta y franca con todos nuestros grupos de interés.
Mediante nuestras actividades de inversión buscamos fortalecer el desarrollo social y económico de las comunidades locales con el fin de obtener resultados permanentes y a largo plazo que redunden en beneficios para todos los eslabones de la cadena productiva involucrada en el desarrollo y crecimiento de una minería responsable.

Written by Minera Alumbrera