Usos del cobre

Usos del Cobre

Se encuentra en los automóviles, teléfonos, computadoras, en el transporte, los hogares y hasta en nuestro organismo de manera natural. Nacemos con reservas de cobre suficientes para sustentar el crecimiento y desarrollo de nuestro cuerpo los primeros meses de vida.

Los humanos necesitamos alimentos y refugio, y la minería ha estado presente desde siempre para poder proveernos de las herramientas y materiales para asegurarlos.

Es un material 100% reciclable.

El cobre está presente en casi todo lo que uno hace y logra.

Gracias a su creciente aplicación en tecnologías ecológicas y como agente antimicrobiano, además de su capacidad para ser reciclado, el cobre desempeña un papel relevante para la creación de un futuro sostenible.

 

Sus propiedades

  • Conductor de la electricidad y el calor
  • Resistente
  • No magnético
  • Antibacteriano
  • Reciclable
  • Dúctil
  • Resistente a la corrosión
  • No requiere mantenimiento

 

CURIOSIDADES:

  • Un transbordador espacial utiliza 4,5 toneladas de cobre.
  • Un automóvil tiene entre 15 y 28 kg de cobre.
  • Acerca del 2% del peso total de un avión Boeing es de cobre.
  • Un tren de alta velocidad tiene cerca de 20 toneladas de componentes de cobre.

El cobre en las redes domésticas por cable

Son indudables las ventajas de las redes domésticas inalámbricas o Wi-Fi.

Pero también las que se conectan por cable tienen sus diferenciales.

Y en esos cables, el cobre resulta un elemento vital.

Por esa razón, las redes por cable brindan, entre otros beneficios, una conexión altamente confiable y en todo momento, la ausencia de problemas con otros aparatos conectados –como los de las casas vecinas–, una alta velocidad que hace posible que varios usuarios puedan usar la misma red sin efectos sobre el rendimiento, la protección contra los ataques externos, y un precio relativamente bajo.

Más allá de eso, hay dispositivos que no permiten el cableado como sucede con los smartphones.

Para los demás, el cobre o “mineral rojo” ofrece beneficios que son posibles gracias a la minería que lo lleva a millones de hogares.

Así, realizada con respeto por el medioambiente y bajo normas internacionales, la actividad minera ejerce una influencia positiva en la vida diaria de las personas.

Fuente: “¿Prefieres una red doméstica inalámbrica o por cable”.

Freno al cambio climático, con el cobre

La International Copper Association –o Asociación Internacional del Cobre– realizó una investigación sobre el impacto del cobre en el cambio climático. Y la primera conclusión es que ese mineral ayuda a frenarlo.

En el estudio titulado “Contribución del cobre para combatir el cambio climático”, desarrollado por la International Energy Initiative, se analiza el aporte del cobre para reducción las emisiones de dióxido de carbono o CO2.

La investigación indica que “En los distintos casos que abordó el estudio, se detectó que por cada kilogramo adicional de cobre en un equipo determinado, es posible obtener reducciones de emisiones de CO2, calculadas en toneladas anuales, a través del logro de una mayor eficiencia energética.

Así, por ejemplo, por cada 0,65 kg adicionales de cobre que se agregan a un motor eléctrico podemos aumentar su eficiencia energética en 4%, lo que significa un ahorro de 17.000 kWh y la reducción de 5700 kg de CO2 al año, en promedio”.

El cobre, también conocido como el “metal rojo”, llega a la gente a través de la industria minera, realizada con respeto medioambiental y según normas internacionales.

Fuente: “El cobre es un real aporte a la salud de nuestro planeta. Cobre, contribuye para frenar el cambio climático”.

Agro, la minería invisible que altera el mundo

Ricardo Alonso, Doctor en Ciencias Geológicas (UNSA CONICET), publica una nota en El Tribuno de Salta titulada «Agro, la minería invisible que altera el mundo«.

En ella comenta sobre la conferencia sobre el agro y la ganadería de Salta y el país, que dió el médico veterinario Céltico Rodríguez.

Destacamos a continuación algunos de los aspectos mas interesantes.

Argentina produce actualmente unas 100 millones de toneladas anuales sumados todos los granos (soja, maíz, trigo, girasol, sorgo, etc.). Esto equivale a producir alimentos para 400 millones de personas.

Los países del Mercosur participamos de la mayor cuenca granera del planeta.

Las grandes planicies junto a precipitaciones y temperaturas adecuadas, establecen un marco ideal para una producción sostenida y un potencial que puede duplicarse o triplicarse en el tiempo.

China, uno de nuestros principales compradores, pasó de consumir 4 kg de carne por habitante y por año hace 50 años, a 56 kilogramos actualmente.

En 10 años se calcula que la producción de granos alcanzará los 130 millones de toneladas de los cuales la mitad será de soja, seguida por maíz, trigo, girasol y maní.

Agua, suelo, clima y buenas semillas, son la síntesis para lograr plantas saludables y ricas en granos. Lo que pasa desapercibido en este asunto es el trabajo minero que realizan las plantas durante su crecimiento y desarrollo.

El agro es una forma de minería, una minería invisible que toma minerales del suelo y los concentra en los granos.  Los cereales y oleaginosas además de proteínas, glúcidos y lípidos, contienen minerales y agua.
El contenido de minerales es del 5% y esto nos pone en situación de que cada año se marchan al exterior, junto a los granos, unas 5 millones de toneladas de minerales.

Esta exportación no convencional de minerales no figura en ninguna estadística y es sin embargo la mayor exportación en volumen y cantidad de recursos mineros del país. Cada planta trabaja como un pequeño minero, donde las raíces “explotan” los minerales del suelo, los tallos los transportan y los granos los acumulan.

Además de los granos están las pasturas.  La superficie con pastizales duplica a la sembrada con granos.  Esos pastos y forrajeras también necesitan de los minerales del suelo.  La alfalfa por ejemplo consume 226 kg de calcio por hectárea y por año y 56 kg de magnesio.

La producción forrajera anual supera las 250 millones de toneladas.  Tomando en cuenta las millones de hectáreas bajo cultivo podemos hacernos una idea somera de los millones de toneladas de minerales que deben reponerse a los suelos.

Los minerales deben agregarse, ya sea como fertilizantes o como correctores o enmiendas de los suelos.  Los fertilizantes aportan elementos sustanciales como nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K).  También son necesarios otros macro y micronutrientes como: Azufre (S), magnesio (Mg), boro (B), zinc (Zn), hierro (Fe), manganeso (Mn), cobre (Cu), molibdeno (Mo), carbono (C), hidrógeno (H), oxígeno (O) y cloro (Cl).

La reposición de minerales no ocurre y por lo tanto los suelos se van empobreciendo y van perdiendo su capacidad productiva.
La expansión agro productiva argentina tiene que venir acompañada de una remineralización de los suelos.

Se necesitarán nitratos, fosfatos, boratos, potasio, azufre, calizas, dolomitas, yeso, turbas, magnesio, manganeso, hierro, cobre, zinc, molibdeno, entre otros muchos elementos químicos, minerales metalíferos, minerales no metalíferos y rocas varias.
Muchos de estos insumos minerales se importan cuando tenemos en el país abundancia de unos y carencia de otros.

La Argentina es un país pobre en fosfatos.  Tenemos uno de los principales yacimientos de potasio del mundo en Río Colorado, Mendoza, pero la empresa brasilera Vale que lo estaba desarrollando abandonó el proyecto.

Importamos nitratos cuando podemos producirlos a partir del gas en nuestro territorio.  Tenemos ricos y abundantes depósitos de calizas, yeso y turba, y podemos proveernos también de magnesio, manganeso, hierro, cobre, zinc y molibdeno sin recurrir a las importaciones.

Sobra demanda y falta oferta en esta minería silenciosa que es el agro, el principal motor económico del país.  La sinergia productiva mancomunada de la expansión agrícola y minera podría hacer salir del estancamiento a grandes regiones generando riqueza genuina para el conjunto de los argentinos.

Fuente: El Tribuno de Salta titulada «Agro, la minería invisible que altera el mundo», Ricardo Alonso.

 

 

 

Ranking mundial de producción de cobre

En 2011, Minera Alumbrera participó con el 1,2% en la producción mundial de cobre de mina.

Cobre

Eso le ha permitido a Argentina ubicarse en el 17° lugar del ranking de naciones productoras de ese mineral.
En el ranking de América Latina, ocupa el 5° puesto. Chile ocupa el 1° y Perú, el 2°.

 

Produccion mundial de cobre

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente:  “Producción”, página 24 del Informe de Sostenibilidad 2011.

Los picaportes de cobre que evitan infecciones

Las infecciones intrahospitalarias son las causantes de miles de muerte por año en todo el mundo.

Son infecciones causadas mayoritariamente por microorganismos como el MRSA o Staphylococcus aureus resistente a la meticilina –un tipo de penicilina– y la Escherichia coli.

Pero ese riesgo puede reducirse si se sigue utilizando el cobre en diversos sectores de hospitales y clínicas.

En el Reino Unido, el Trafford General Hospital logró erradicar esas infecciones hace dos años.

Y lo hizo reemplazando el acero inoxidable por el cobre en picaportes, superficies de trabajo y otros objetos y lugares de alto uso. Junto con ello, desarrolló un innovador programa de higiene.

Fuentes

. “Copper fittings help stop MRSA, scientists say”, en

http://www.bbc.co.uk/news/health-15134986

. “El cobre para la salud y la higiene”, en

http://www.eurocopper.org/cobre/saludyhigiene.html

El cobre y la energía eólica en Argentina

La energía eólica –producida por el viento– es un tipo de energía que va ganando terreno año a año.

Y el cobre, tanto nuevo como reciclado, juega un rol central en este nuevo camino.

Crecimiento

Entre las energías renovables, la eólica tuvo un crecimiento mundial anual del 25% en la década del 90.

La solar aumentó un 20%; la de la biomasa –que utiliza, por ejemplo, las deposiciones de las aves–, un 15%; y la geotérmica –que aprovecha el calor interior de la Tierra–, un 5%.

En el Hemisferio Sur de América, Chile y Argentina han mostrado una mayor adhesión a este tipo de energía.

Alta velocidad

En la Patagonia argentina, se producen 12 MW de origen eólico y las proyecciones llevan la cifra a 7884 GW, lo que representaría el 7% del consumo eléctrico total del país.

Sumado a ello, la Ley 25.019 establece un régimen de promoción de las energías eólicas y solar que sirve como incentivo al sector privado.


Un ejemplo de este impulso de la energía nacida del aire se encuentra en la localidad de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, donde los vientos tienen una velocidad anual promedio de 60 a 70 km/h.

Allí se colocaron los primeros molinos de viento.

En cada parte

El llamado “metal rojo” tiene presencia en todos los componentes del molino de viento: tanto en el generador como en el transformador, el rotor y los cables.

Además, la alta conductividad eléctrica del cobre mejora la eficacia energética del proceso.

Así, y una vez más, el cobre queda asociado a las tecnologías más respetuosas del medio ambiente.

Fuentes

. “Energía eólica”, en

http://www.procobre.org/es/biblioteca/?did=200